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Valencia, una ciudad que no te puedes perder

Valencia, una ciudad que no te puedes perder

Muchos jóvenes en nuestro país cambian durante una etapa de su vida su lugar de residencia familiar por un alojamiento en residencias estudiantiles, pisos compartidos, etc. por motivos educacionales, es decir, se trasladan para iniciar o completar su formación a otra ciudad que les ofrezca una buena oferta académica y un amplio abanico cultural que cumpla con sus expectativas de una mejor formación y un mayor nivel educativo. Eso ocurre con la ciudad de Valencia, una ciudad donde tienen su sede, entre otros, la Universidad Europea de Valencia, la Universidad Politécnica de Valencia, el centro Ivi global education o la Universitat de València, entre otras instituciones educativas de primer nivel.

Su universidad fundada en el año 1499 es una de las más antiguas de España, la sede del rectorado se encuentra desde su fundación en la histórica edificación de La Nau, declarada Bien de Interés Cultural en el año 1981. Una edificación, fruto de sucesivas ampliaciones y reformas, en el que la arquitectura de sus fachadas y claustro destacan por su marcado estilo neoclásico valenciano. Pero no solo a la formación y al estudio se dedican los estudiantes, el ocio, la diversión y el conocimiento de la ciudad están entre sus prioridades. Así que los lugares de interés que no debemos perdernos al visitar la ciudad de Valencia son:

  • La Catedral. Conocida popularmente como la Seu, está dedicada desde tiempos de Jaime I el Conquistador, en el siglo XIII, a la Asunción de Santa María. El estilo de su construcción es gótico, si bien debido a que las obras se prolongaron en el tiempo, conserva elementos de las distintas épocas, como románico, barroco o neoclásico. Las excavaciones arqueológicas realizadas han encontrado restos de un antiguo templo romano dedicado a Júpiter o Diana, así como de una mezquita. En su interior destacan las pinturas renacentistas del Altar Mayor y el tesoro del Santo Cáliz, el cual según los estudios realizados podría ser el que utilizó Jesús en la última cena.
  • Plaza de la Virgen. A los pies de la Catedral se encuentra esta céntrica e histórica plaza que acoge la Fuente del Turia, una alegoría y alusión al célebre Tribunal de las Aguas, institución que discutía los asuntos del uso y aprovechamiento del agua, a la vez que juzgaba los conflictos entre las distintas Comunidades de Regantes, y que celebraba sus multitudinarias sesiones ante la Puerta de los Apóstoles de la Catedral cada jueves de la semana. A esta plaza acuden cada año, por el día 19 de marzo en el que se celebran las Fallas, millares de valencianos a depositar su ramo de flores con el que se irá formando un espectacular manto para la efigie gigantesca de la Virgen de los Desamparados, cuya Basílica se encuentra en uno de los laterales de esta preciosa plaza.
  • Palacio de la Generalitat. Situado en otro de los laterales de la Plaza de la Virgen, es una edificación del siglo XV, de estilo gótico valenciano. Ha sido declarado Bien de Interés Cultural en el año 1931.
  • Lonja de la Seda o Lonja de Mercaderes. Declarado Monumento Histórico Artístico desde el año 1931 y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1996 es uno de los principales monumentos de la ciudad. Su construcción se inicia en 1492 con un marcado estilo gótico. El nombre de la edificación viene de la gran importancia que la industria de la seda tuvo en la ciudad desde el siglo XIV al XVIII, a la que se dedicaban más de veinticinco mil personas.
  • Palacio del Marqués de Dos Aguas. Esta edificación de estilo barroco actualmente alberga el Museo Nacional de Cerámica y de las Artes Suntuarias González Martí. Ha sido declarado Bien de Interés Cultural en 1941.

La gastronomía valenciana, otro de sus atractivos

No podemos visitar Valencia y no probar su exquisita y única gastronomía, ya que es imposible olvidar que nos encontramos en la tierra donde se inventó y se prepara la mítica y alabada paella valenciana, fruto de la unión de los ingredientes que el campesino tenía más a mano como el conejo o los caracoles junto con las hortalizas de su pequeña huerta, como los tomates, las judías o las alcachofas, sin olvidar el ingrediente estrella, el arroz, cultivado en las tierras de su espectacular Albufera desde los tiempos más remotos. Otros platos típicos de estas tierras son el esgarraet, la fideuá, el all i pebre, arroz negro, las cocas, arroz al horno…