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Teletrabajar y ser padre al mismo tiempo: ¿cómo superar el reto?

Teletrabajar y ser padre al mismo tiempo: ¿cómo superar el reto?

Hoy en día somos muchos los que estamos trabajando desde casa debido a las muchas medidas y restricciones para protegernos del Covid- 19, y aunque esto pueda sonar a mayor comodidad, se vuelve todo un reto si tenemos hijos pequeños en casa.

Encontrar el equilibrio entre trabajar y cuidar de los hijos puede ser complicado, sobre todo si los niños también están viendo clases online desde casa o tienen el día libre.

Pero, aunque parezca que la solución perfecta no existe, si hay ciertos consejos que puedes aplicar para lograr ser empleado y padre sin morir en el intento.

Tolerancia ante todo

La Agencia de Servicios Domésticos Sant Pau, especialistas en el cuidado de niños, nos recuerdan que el primer paso hacia la convivencia ideal cuando se trata de niños pequeños, es practicar la tolerancia y entender que hay ciertas cosas que los más pequeños de la casa no entienden y a las que debemos adaptarnos:

  • Los niños pequeños no entienden de horarios, por lo que tienes que ser flexible.
  • Como persona adulta, tú sabes que el mundo entero está en una situación excepcional, pero los niños no lo entienden así.
  • Es mejor aceptar que conseguirás hacer menos cosas para tu trabajo que en la oficina.
  • Es importante tener un plan al que intentar atenerse.
  • Cuidar tu salud mental es una de las cosas más importantes ahora, tanto para ti como para tus hijos

Planifica las reuniones estratégicamente y alterna el trabajo con el cuidado de los niños

Si en tu caso, compartes tu horario de oficina en casa con tu pareja, esto te permitirá jugar en equipo. Así, mientras uno de los dos trabaja, el otro se ocupa de las tareas del hogar y las necesidades de los niños; alternándose cada cierto tiempo.

Por ejemplo, puedes elaborar un reloj, cuyas agujas indiquen a quién puede acudir el niño para que le proponga algún juego o jugar, quien puede ayudarlo en determinado momento o incluso, cuales son las horas para compartir todos juntos.

Eso sí, procura no tener videoconferencias al mismo tiempo. Si esto ocurriera de todas formas, comunícales a tu jefe o a tus clientes que no es posible asistir a la reunión porque tienes que atender a los niños. Estamos todos viviendo una situación excepcional y de seguro entenderán tu petición.

A veces pasará que estarás en una videoconferencia o un punto crítico de tu jornada, y tu hijo te interrumpirá para mostrarte un dibujo. Deja que lo haga, y dedícale tu tiempo, atención y cariño, te aseguramos que  sacrificar un poco de tiempo de concentración, no traerá tantos problemas como crees y les aportará a todos pequeñas alegrías.

Si por el contrario, solo estás tú para cuidar de tus hijos, puedes hablar con tu entorno para ver de qué forma te pueden ayudar; de seguro que alguien en tu red de contactos puede echarte una mano.

Céntrate en las tareas, no en las horas

Es más útil saber lo que quieres conseguir en lugar de cuántas horas necesitas trabajar. Mejor procura tener una agenda o una lista de tareas priorizadas y concentrarte en lo que es más importante durante tu tiempo de trabajo. Incluso, puedes apoyarte en algunas aplicaciones de gestión de proyectos como Trello o Asana que son buenísimas para tener un control de tus tareas y prioridades. Y es que si tienes tus tareas claramente definidas, seguramente puedas tachar de tu lista algunas cosas y sentirte una persona más productiva al final del día.

Por otro lado, si las interrupciones de tus hijos son un problema contaste puedes recurrir a la técnica pomodoro, Según esta debes trabajar durante 25 minutos y después tomar un pequeño descanso. Así lograrás trabajar de forma eficiente en pequeños intervalos y tendrás tiempo para las necesidades de los pequeños.

Incluye a tus hijos siempre que sea posible

Debes entender que para tus hijos es una extraña situación: estás en casa todo el tiempo, pero no tienes tiempo para ellos. Por lo que puede ser una buena idea intentan incluir a los niños en las labores diarias de la casa para que se sientan incluidos.

La “ayuda” de un niño pequeño puede que ralentice tu tarea de limpiar, lavar los platos o cocinar, pero lo que obtienes a cambio es tiempo juntos. Así que déjales meter la ropa en la lavadora o emparejar los calcetines cuando ya esté seca la colada y habla de lo que sea importante para ellos. Verás que incluso, las tareas del hogar se volverán divertidas para ambos.

Aprovecha las horas de las comidas y sus horas de sueño para planificar tu día

La hora de comer es el descanso natural para todos y un buen momento para que los padres intercambien sus roles entre la persona que se dedica a su trabajo y la que se encarga de los niños. Este cambio también ayuda a planificar tus videoconferencias más fácilmente, p. ej., tu equipo sabe que solo podrán contar contigo si la llamada es después del almuerzo.

Sin embargo, con tanta gente en casa y tanto tiempo juntos, hay que intentar que no llegue ni el hambre ni el mal humor por no tener que comer.

Un buen consejo es preparar con antelación el menú de la semana. De esta forma, podrás hacer la compra de forma más eficaz y preparar las comidas con antelación; ahorrando tiempo y problemas.

Luego de la comida, también puedes acostumbrar a los niños a tomar la siesta. Este tiempo te permitirá terminar alguna tarea y disfrutar de la tranquilidad de la casa en silencio, aunque sea por un par de horas.

Consejo: parece que a los niños siempre les entra hambre entre horas justo cuando tú quieres concentrarte, así que ponles algo de picar para que se puedan servir ellos mismos. Déjales algo de fruta, galletas, zumos… a su alcance y diles que pueden coger de ahí siempre que quieran sin preguntar.

Establece tu espacio de trabajo

Ya que estamos hablando de alternarse los roles de empleo y ama de casa entre parejas, puedes aplicar que la persona al que le toque trabajar  se siente en una habitación aparte y que solo salga cuando el turno termine.

Para los asuntos o las llamadas de trabajo más importantes, puedes explicarles a tus hijos cuándo empieza la reunión y cuándo termina, y pregúntales si necesitan algo antes de que empiece la videoconferencia para que no interrumpan durante la misma.

Incluso, puedes optar por un temporizador de cocina o un despertador para que sepan cuándo estarás disponible de nuevo, y después de la reunión, tómate un momento para dedicarles algo de atención para compensar.

Utiliza tu red de contactos

Si las restricciones en tu zona lo permiten, puedes recurrir a la ayuda de abuelos, familiares e incluso los amigos de tu hijo. Este contacto social será muy valioso para ambos, y en el caso de los adultos mayores de la familia, les hará sentir menos aislados si pueden ayudarte con los niños mientras trabajas.

Incluso, las videoconferencias pueden jugar a tu valor. Los abuelos pueden ayudar a distancia con algunas lecciones, leyendo algunas historias o pidiendo algún dibujo o alguna actividad concreta (construcciones, puzzles…). Este tipo de gestos pueden mantener a tus hijos conectados con los hijos de los vecinos, algún amigo del colegio o un primo.

Recuerda, como dijimos anteriormente, si solo estás tú con tus hijos, no dudes en pedir ayuda a tu entorno. Aunque vivas en una zona nueva y no conozcas muy bien a tus vecinos, todas las comunidades en todo el mundo se están uniendo para ayudarse entre todos. Verás que puedes encontrar a un vecino que no tenga inconveniente en llevarte la compra a casa, mientras tus amigos estarían encantados de hacer una videollamada con tu hijo o de vigilar al bebé por el monitor, por ejemplo.

Otra herramienta es acudir al padre o la madre del niño si todavía forma parte de su vida. Organiza videollamadas para que pasen tiempo juntos e intenta volverlo una rutina. Tu hijo probablemente eche de menos a la otra parte y una llamada puede darte a ti también algo de espacio.

Mantén ocupados a tus hijos

Otra forma de logar un equilibro entre el hogar y el trabajo es mantener a tus hijos lo más ocupados posibles.

Por ejemplo, si tienes un jardín deja que los niños jueguen y quemen algo de energía. Lo agradecerás cuando tus hijos entren a casa en silencio y listos para tomar una siesta, dejándote aún más tiempo para terminar tus objetivos del día.

Sin embargo, si no tienes esta suerte, puedes habilitar algún espacio de la casa para hacer ejercicio o algún deporte en familia. De hecho, muchos entrenadores y deportistas conocidos están ofreciendo clases de gimnasia o sesiones de entrenamiento en vivo, en especial para los niños, en plataformas como Facebook y Youtube, y muchas suelen ser a la misma hora todos los días o cada semana; de forma que también le creerás una rutina y este horario te permitirá organizarte en tus tareas.

Igualmente, el ejercicio no es lo único, si tienes creatividad podrás inventarte incluso talleres de manualidades, dibujo, y muchas otras actividades entretenidas.