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Cirugía guiada en odontología

Cirugía guiada en odontología

La tecnología nunca deja de sorprendernos. Aunque ya estamos más que habituados a contar con todo tipo de tecnología en todos los campos de nuestra vida, tener el futuro en nuestras manos, todavía nos causa impacto.

Cada vez que sale al mercado un nuevo aparato de telefonía, un electrodoméstico eficiente o una televisión de última generación, queremos tener uno en nuestro haber. Es inevitable. Los avances que parecen traídos del futuro, invaden nuestro día a día. Todo aquello que hace tan solo unas décadas parecía imposible, lo es. Algunos campos o sectores, son los más beneficiados en estos términos. Bien es cierto que los avances están aquí para facilitarnos la vida y el beneficio que ofrecen las aplicaciones tecnológicas en algunos sectores, benefician a todos los consumidores. Como es el caso de la medicina en general y la odontología en particular.

Como nos cuentan los profesionales de la Clínica Dental Elisa Fuentes, los avances tecnológicos han facilitado en gran medida todos los tratamientos dentales que puede ofrecer una clínica dental.

Tanto en la colocación de ortodoncias como en los meros empastes, los avances, ofrecen unos resultados excelentes. Uno de los tratamientos más habituales, es la implantología dental. Una vez que entras en una clínica odontológica para valorar si necesitas hacerte algún implante, el tratamiento se pone en marcha.

Empezar por la valoración, determinar las piezas a sustituir, la calidad de las mismas y planificar por completo el tratamiento, resulta mucho más fácil, gracias a esos adelantos.

Las aplicaciones de la impresión 3D y la cirugía guiada, han dado como fruto unos tratamientos más efectivos, con mayor precisión, menor margen para el error humano y unos resultados, sorprendentes.

Vamos a ver un poco más detenidamente, en que consiste exactamente la cirugía guiada en implantología dental.

Mayor precisión, menor tiempo de recuperación

Dentro del campo de la implantología dental, donde la sustitución de piezas dentales requiere de una técnica cuanto más limpia y rápida mejor, esta es sin duda la más precisa de todas.

Para llevarla a cabo, se necesita, aparte de un paciente que requiera implantes, una radiografía de la boca del paciente en 3D, un escáner CBCT también en 3D y un modelo en 3D, de la boca integra. Con estas imágenes detalladas, el dentista, podrá preparar un detallado procedimiento de implantología. Planificando hasta el último detalle de la intervención o intervenciones.

Tras realizar esa valoración tan minuciosa del paciente, las imágenes permiten comprobar el estado real de la boca. Determinar la ubicación y posición del implante dentro de la boca se realiza tras comprobar la cantidad y la calidad de hueso existente. Los dientes adyacentes existentes, igualmente condicionarán la colocación de la pieza a implantar.

Cuando se ha determinado finalmente la ubicación y posición del implante o implantes, la información se transfiere a impresora 3D. En pocas horas, el cirujano tendrá en su poder una férula que hará las veces de guía durante la intervención.

Llegado el momento de la intervención quirúrgica, dado que el cirujano ya sabe exactamente donde ha de colocar la pieza, no es necesario abrir la encía. La cirugía de implantación habitual si requiere de esa incisión. En el caso de la cirugía guiada, el proceso requiere una mínima invasión en la boca del paciente.

Esto se traduce en un menor tiempo de intervención. La operación resulta más corta en el caso de cirugía guiada que tradicional. En el segundo caso, la intervención ronda las dos horas, en el primero, una. Tener todo planificado, incluido los posibles imprevistos que puedan darse, reduce el tiempo a la mitad. Deja menor margen al error y ofrece resultados óptimos.

La recuperación postoperatoria, es igualmente inferior. Cuando las cirugías son mínimamente invasivas, las heridas que se producen son menos profundas y su recuperación es más rápida. Eso disminuye por lo tanto el riesgo de infección.

En resumen, la cirugía guiada para la colocación de los implantes dentales, es todo un adelanto tecnológico que tiene muchos beneficios, tanto para el cirujano como para el paciente. No obstante, hay que tener en cuenta que también, tiene todavía algunas desventajas y limitaciones.

Limitaciones de la cirugía guiada

Lo dicen los expertos en la materia. Este tipo de cirugía es un gran avance. Menos invasiva, más precisa, con menor margen de error, etc. Aun así, todavía cuenta con algunas dificultades y limitaciones que pueden hacer que no sea posible utilizarla en todos los casos.

Sin duda, se trata de una técnica segura, no presenta demasiadas complicaciones y generalmente, son leves. Pero sus características de desarrollo, y la imposibilidad de la apertura bucal de la propia guía, a veces imposibilita la colocación de los implantes posteriores.

Otra de las desventajas es que requiere de una preparación previa y exhaustiva por parte del cirujano. Hay que ser preciso y riguroso en todas y cada una de las etapas del proceso y además, la técnica es muy sensible, por lo que requiere tomar muchas precauciones antes de llevarla a cabo.

Esta técnica novedosa y avanzada, requiere aun de un bagaje, por parte de los profesionales y de la técnica propiamente dicha. Aquellos odontólogos que la llevan a cabo en la actualidad, son sin duda unos excelentes profesionales que se adelantan al resto.

La intervención guiada debe ser un proceso riguroso, minucioso y preciso. En todas y cada una de las etapas. No puede haber un mínimo de margen de error pues una mala medición por parte del ordenador puede dar un resultado desastroso en el paciente o anular del todo la intervención.

Algunos profesionales, aun no confían plenamente en los resultados combinados de las pruebas realizadas para obtener la guía de la operación. Existen, al parecer, ligeras desviaciones que en según qué casos resultan inadmisibles para llevar a cabo la cirugía.

Una de las razones por la que todavía no se ha implantado todavía en demasiadas clínicas dentales, es el elevado coste de la inversión. Aunque el resultado de la inversión en la aparatología se amortiza rápido y resulta finalmente en reducción de costes. Otra de las razones es el aprendizaje que hay que hacer para conocer los nuevos procesos y protocolos que requieren este tipo de intervenciones.

De todas formas, cada vez son más los especialistas que sucumben a la tecnología y hacen uso de la cirugía guiada.