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Con
un recorrido de más de 2.800 kilómetros, desde su nacimiento en la
Selva Negra hasta su desembocadura en el Mar Negro, el
Danubio es el
segundo río más largo de Europa. Quien
se halla de visita en Viena puede recorrerlo paseando por sus
orillas o abordando alguna embarcación.
En
Viena el Danubio se divide en tres brazos: el Canal, el Nuevo
Danubio y el Viejo Danubio. Los dos últimos corren paralelos y
rectos a relativa distancia del centro. El canal, por su parte,
bordea serpenteante el casco antiguo de la capital austriaca.
Si
se quiere disfrutar del entorno natural del Danubio, lo más
aconsejable es desplazarse hacia el este de la ciudad de Viena y
visitar el Parque Nacional Donau-Auen (se puede llegar a él
abordando el Barco del Parque Nacional que parte desde el canal que
bordea el casco antiguo de la ciudad). Una vez en el parque el
visitante puede recorrer distintos brazos del Danubio, espaciosos
prados y bosques llenos de pájaros y flores.
El
Viejo Danubio se encuentra rodeado de restaurantes, paseos
peatonales y sendas para ciclistas. Es un curso de agua muy
apreciado por los amantes del deporte: nadadores, remeros y
surfistas lo disfrutan durante el verano; mientras que los
patinadores lo hacen durante el invierno.
Si
vas a visitar la ciudad de Viena no dejes de recorrer el Danubio, ya
sea caminando por sus orillas, cenando en alguno de los numerosos
restaurantes que lo bordean o navegando en alguna de las
embarcaciones que llevan a los turistas a recorrer la ciudad y sus
alrededores. Seguramente lo disfrutarás.
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