|
Uno
de los símbolos de la ciudad australiana de Sídney es el Sydney
Harbour Bridge (o "Puente del Puerto de Sídney"),
construido entre los años 1923 y 1932 para unir el centro de la
ciudad con los barrios portuarios ubicados en la orilla opuesta.
En
la construcción de este enorme puente de acero participaron unos
1600 operarios, dirigidos por el ingeniero John Bradfield. Para
realizar la obra se utilizaron cerca de 53.000 toneladas de barras
de acero y unos seis millones de tornillos. Cuando se lo inauguró,
el Puente del Puerto de Sídney, con sus 503 metros de longitud, era
el más largo del mundo.
El
puente se ha convertido en uno de los principales centros de
atracción para los turistas que visitan la ciudad. Esto se debe no
sólo a su belleza y su ubicación, sino también a que es posible
ascender al mismo participando de un tour guiado de unas tres horas
de duración. Ascendiendo unos 1300 escalones se llega a una altura
de 137 metros, desde la que se tiene una vista verdaderamente
imponente de la ciudad.
Si
piensas realizar el tour guiado, ten en cuenta que previamente
deberás superar el test de respiración y pasar la prueba del
simulador de escalada, y que no podrás subir con tu cámara de
fotos.
|