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El río Duratón, afluente del
río Duero, ha ido excavando con el paso de los siglos un imponente
cañón entre la villa de Sepúlveda y el embalse de Burgomillodo, al
noroeste de la ciudad española de Segovia. Las paredes de dicho
cañón alcanzan los cien metros de altura.
Con la intención de proteger este
hermoso paraje natural, su flora y su fauna, se creó en torno a él
un Parque Natural protegido de unas cinco mil hectáreas de
superficie.
En este Parque Natural vive la colonia de
buitres leonados más grande de Europa (más de mil ejemplares),
además de halcones peregrinos, búhos reales, alondras de Dupont,
nutrias, lagartos ocelados, zorros y tejones. En cuanto a la flora,
se destacan los bosques de sabinas y enebros de las partes altas,
los pinos resineros, y los bosques de olmos, sauces, chopos,
nogales, castaños y alisos de las zonas bajas, próximas al curso del
río.
El parque cobija además testimonios de
hondo valor histórico y cultural: pinturas rupestres fechadas en el
año tres mil antes de Cristo, la encantadora ermita de San Frutos y
el monasterio de Nuestra Señora de la Hoz.
Si te encuentras pasando unos
días en la ciudad de Segovia y amas la naturaleza y la vida al aire
libre, no pierdas la oportunidad de recorrer el Parque Natural de
las Hoces del Río Duratón. En él encontrarás vistas panorámicas
impresionantes, abundante cantidad de aves fácilmente divisables y
todos los servicios necesarios para pasar un día inolvidable:
alojamiento, restaurantes, cafeterías, bares y un Centro de
Interpretación ubicado en la antigua Iglesia de Santiago, en
Sepúlveda. |