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El edificio actual de la
Catedral de San Juan se levanta en el mismo lugar que ocupara, hasta
el terremoto de 1944, el edificio anterior, construido por los
jesuitas en 1712 sobre el costado oeste de la plaza principal de la
ciudad. La Catedral acompañó la desventura de los sanjuaninos, que
vieron cómo se derrumbaban tanto sus residencias particulares como
los edificios públicos en tan sólo unos segundos; y vivió también el
proceso de reconstrucción, que hizo de San Juan la moderna ciudad
hoy es.
El nuevo edificio, inaugurado a fines de 1979, es amplio y sobrio.
Su diseño moderno, simple y armónico crea en su interior un ambiente
de sereno recogimiento.
Junto a al edificio principal de la Catedral se encuentra la torre
del campanario, de poco más de cincuenta metros de altura, separada
del mismo por tan sólo unos metros. Cada quince minutos sus
campanas recuerdan a los sanjuaninos el paso del tiempo.
El turista
puede subir, tanto por ascensor como por escaleras, hasta el mirador
del campanario, desde el que se tienen hermosas vistas de la plaza
principal, del centro de la ciudad y de los cerros más próximos a
ella.
En la cripta de esta moderna Catedral descansan los restos de Fray
Justo Santa María de Oro (1772-1836), religioso sanjuanino que
defendió los principios republicanos durante el proceso de
independencia nacional.
Si vas a pasar unos días en la ciudad de San Juan, no dejes de
visitar su moderna Catedral y de ascender hasta el mirador del
campanario. Seguramente lo disfrutarás. |