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Sobre una elevación
relativamente próxima al centro de la ciudad de Salzburgo se
encuentra la imponente Fortaleza de Hohensalzburg, uno de los edificios más representativos de esta bella región austriaca y el mayor castillo de entre los que aún se conservan en la Europa Central.
La construcción de esta enorme fortaleza se inició durante la segunda mitad del siglo II, bajo el gobierno del arzobispo Gebhard de Salzburgo. Con el paso de los siglos se fueron incorporando a ella nuevas torres y muros con el fin de hacerla más inexpugnable aún, efecto que se logró si tenemos en cuenta que nunca pudo ser conquistada por sus sitiadores.
A fines del siglo XV y principios del XVI, el Príncipe-Arzobispo Leonhard Von Keutschach ordenó realizar algunas reformas en ella con el fin de tornarla más bella y habitable (no se llevaba bien con el pueblo y prefirió vivir seguro dentro de la fortaleza). Allí adquirió ésta en gran medida la apariencia que aún conserva.
En la actualidad la fortaleza puede ser visitada por los turistas. Se puede subir hasta ella mediante un moderno y confortable funicular, inaugurado en el año 1982, que parte de la Festungsgasse.
Una vez dentro, no debe uno dejar de visitar el museo de la
fortaleza, el Salón Dorado y las habitaciones de los
príncipes-arzobispos. |