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El fiordo de Oslo se extiende
ciento cincuenta kilómetros hacia el norte desde el estrecho de
Skagerrak, accidente natural que separa a Noruega de Dinamarca y
permite la conexión del mar del Norte con el mar Báltico. En la
cabecera de dicho fiordo se encuentra la ciudad de Oslo, capital y
principal centro urbano de Noruega, rodeada por cerros. La máxima
elevación de la ciudad es el monte Kirkeberget, con 629 msnm, muy
visitado por senderistas en verano y esquiadores en invierno.
La historia de Oslo se remonta
al año 1048, cuando fue fundada por el rey Harold Hardråde.
Recién a principios del siglo XIV se convirtió en
capital, en esta oportunidad por orden del rey Haakon, quien se estableció allí e inició
la construcción del
castillo de Akershus.
Dentro de los límites de esta
ciudad de seiscientos mil habitantes (cerca de un millón y medio si
contamos el área metropolitana) hay 40 islas, más de trescientos
lagos, áreas protegidas, bosques y parques. Todo ello le da a Oslo
un carácter abierto y una relación de cercanía con la naturaleza
difíciles de hallar en otras capitales europeas.
En Oslo encontrarás todo lo necesario para pasar unos días
inolvidables: hoteles de lujo, restaurantes de comida local e internacional, teatros, museos, encantadoras tiendas,
centros de esquí,
y
la posibilidad de realizar excursiones
y paseos
por la ciudad y sus alrededores. Si vas a visitar Oslo ten en cuenta que durante los meses
de enero y febrero la temperatura desciende con frecuencia por
debajo de los 20 grados bajo cero.
¡Buen viaje! Niccolo |