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La
expresión "Casa de gobierno" resulta insuficiente para
definir al Kremlin. Por su tamaño y su imponente estilo
arquitectónico resulta más apropiado presentar al Kremlin como una
ciudadela o fortaleza. De hecho, este último es el significado de
su nombre.
El
Kremlin ocupa un predio triangular de 28 hectáreas ubicado sobre la
margen izquierda del río Moscova (Moskova) y está rodeado por un muro de
más de dos kilómetros de longitud edificado con ladrillos rojos.
Entre
las distintas construcciones ubicadas dentro de este inmenso predio
se destacan las tres catedrales ubicadas frente a la "Plaza de las
Catedrales": La Asunción (en la que se coronaba a los
zares), cuya cúpula supera los cuarenta metros de altura; de la
Anunciación (la preferida de los zares para celebrar bodas y
bautismos); y Arcángel Miguel. Las tres fueron construidas
en el siglo XIV, la última por arquitectos rusos, las dos primeras
por arquitectos italianos.
Otras
construcciones importantes son: el Gran Palacio, construido entre
1839 y 1850, donde se conservan los antiguos aposentos de la familia
del zar; la Torre Spasskaya (Torre del Salvador), diseñada por el
arquitecto Pietro Antonio Solari en 1491; la Armería Estatal,
construida en el siglo XIX, que posee un museo de arte religioso,
joyas y diamantes; y el Arsenal, edificado entre 1716 y 1828 con el
fin de lucir los trofeos militares.
Entre
los muchísimos objetos de alto valor histórico y artístico que
posee el Kremlin se encuentran la monumental Campana Zarina y
el Arma del Zar (un cañón del siglo XVI, de más de cinco
metros de longitud y 120 centímetros de diámetro, que utilizaba
balas calibre 890 milímetros).
Si
planeas visitar el Kremlin ten en cuenta que sus puertas se abren a
los visitantes todos los días de la semana excepto los jueves. El
ingreso se realiza a través de la Torre de la Trinidad, la más
alta de las 19 que componen su muralla.
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