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Clima
benigno, arenas limpias y aguas cristalinas y cálidas se conjugan
en Ibiza, haciendo de esta bella isla mediterránea un destino
turístico de primer nivel para los amantes del sol, la playa y el
mar. Playas
y calas bellísimas se suceden unas a otras a lo largo de todo el
contorno de la isla. Algunas de ellas son familiares y tranquilas,
otras solitarias y silenciosas, y otras muy
concurridas y bulliciosas. Las hay para todos los gustos.
En
proximidades de la ciudad de Ibiza se destacan las playas de Talamanca
(en la
Bahía de Talamanca),
Figueretas y d'en Bossa, todas ellas con una amplia
oferta de servicios y especialmente aptas para disfrutar del mar
sin ningún riesgo.
En
el extremo sur de la isla se encuentra la Playa de las Salinas,
rodeada de un paisaje muy bonito, en la que el turista encuentra
facilidades para la práctica de diversos deportes. También en el sur, pero más hacia el oeste, se destacan la
Cala Jondal, la
Cala d'Hort
(frente al
islote Es Vedrá) y la Cala Carbó, todas ellas aptas
para tomar baños sin riesgos y con una oferta gastronómica
interesante.
Sobre
la costa occidental de la isla se destacan la Playa Es Pouet, ideal
para los más pequeños, las calas Gració y Grassioneta, rodeadas
de un bellísimo paisaje de pinos y coníferas, y la Cala Salada.
En
el norte de la isla se encuentran, entre otras, la Cala Xuclá,
ideal para quienes buscan un ambiente tranquilo, la Cala
Xarraca,
rodeada de un paisaje bellísimo, y la
Cala d'en Serra.
Sobre
la costa oriental, al norte de la ciudad de Ibiza, se encuentran la
Cala San
Vicente y, más al sur, la
Playa de Santa Eulalia, rodeada de un entorno urbano muy bello, con todos los servicios y una oferta gastronómica muy
completa.
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