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Estambul
fue fundada en el año 667 antes de Cristo, con el nombre de "Bizancio",
por colonos griegos provenientes de la ciudad de Megara. A iniciarse
el siglo II antes de nuestra era, luego de haber experimentado la
dominación persa, espartana, ateniense, macedonia y celta, Bizancio
quedó bajo el poder de Roma.
Hacia
fines del siglo II, el emperador Septimio Severo la sitió durante
tres años, en medio de una disputa por la sucesión del asesinado
(193) emperador Pertinax. Finalmente, Septimio Severo pudo tomarla,
saquearla y destruir sus murallas.
En
el año 330, el emperador Constantino el Grande refundó la ciudad
(que desde entonces llevaría su nombre: "Constantinopla")
y la transformó en la nueva capital del Imperio Romano. Cuando el
Imperio Romano se dividió en dos, en el año 395, Constantinopla
pasó a ser capital de Imperio Romano de Oriente o Imperio
Bizantino.
En
el año 1453, Constantinopla cayó bajo el dominio turco. Los turcos
cambiaron su nombre por "Estambul" y la transformaron en
capital de su imperio, el Imperio Otomano, estructura
política que sobreviviría hasta el año 1922.
Al
crearse la República de Turquía, en el año 1923, la capital del
país fue trasladada a la ciudad de Ankara, quedando Estambul como
capital de la provincia que lleva su nombre.
Estambul
es hoy una gran urbe moderna, con más de diez millones de
habitantes, que conserva con celo los testimonios de su riquísima y
milenaria historia. Es la ciudad más grande de Turquía y un
destino turístico de relevancia mundial. En
Estambul encontrarás todo lo necesario para
pasar unos días inolvidables: hospedajes populares y hoteles de
lujo, restaurantes de nivel internacional, museos, espectáculos, y
la posibilidad de realizar excursiones
y paseos
por la ciudad y sus alrededores.
¡Buen viaje y feliz 2012! Niccolo |