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La
Puerta de Brandenburgo, el mayor símbolo de la ciudad de Berlín,
fue construida entre los años 1788 y 1791. Su diseñador, el
arquitecto Karl Gotthard Langhans, se inspiró en los propileos de
la Acrópolis ateniense.
Esta
imponente construcción (de alrededor de 26 metros de alto, 65 de
ancho y 11 de profundidad) se halla coronada por una escultura de
bronce de unos 5 metros de altura: un carro de cuatro caballos
conducido por la diosa de la Victoria. La misma fue agregada por Johann Gottfried Schadow
en 1794 y, originalmente, representaba a la diosa de la Paz. Cuando
Napoleón tomó Berlín en 1806 se llevó la estatua, que fue guardada
en el Museo
del Louvre. En 1814 fue recuperada y devuelta a
su lugar de origen. Pero antes de ser emplazada por segunda vez se
le agregaron a la diosa la cruz de hierro, una corona de laureles y
el águila prusiana, pasando a ser ahora la diosa de la Victoria.
Luego
de la Segunda Guerra Mundial, la Puerta de Brandenburgo quedó
ubicada entre Berlín Oriental y Berlín Occidental, próxima al
Muro construido en 1961, en una zona considerada "tierra de
nadie". Al quedar sin efecto el Muro, en 1989, recuperó su
esplendor y se transformó en símbolo de la reunificación de las
dos Alemanias.
Quien
visita la ciudad de Berlín no debe dejar de pasar por esta
bellísima puerta. Cerca de ella se encuentran ubicados otros sitios
de gran relevancia, como el Reichstag y la
Potsdamer Platz.
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