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En el año 1307
dos pequeños asentamientos (Cölln y Berlín) se unieron para formar una
nueva ciudad, a la que bautizaron con el nombre de una de ellas:
Berlín. Durante
el siglo siguiente, este nuevo centro urbano se convirtió en capital del principado de
Brandenburgo.
Alemania fue, junto con
Italia, uno de los últimos países europeos en
conformarse como tal.
Lo hizo luego de derrotar a Francia en la Guerra Franco-Prusiana,
ocasión en la que los diversos estados alemanes se reunieron en torno a
Prusia. Surgió de este modo, en 1871, el así llamado Segundo Imperio Alemán, con
capital en Berlín. Desde ese entonces la ciudad experimentó un crecimiento sostenido y adquirió
gran prestigio internacional como centro cultural y económico.
Los bombardeos sufridos
por Berlín durante la Segunda Guerra Mundial diezmaron la población y redujeron gran parte de
los edificios a escombros. Luego de finalizada la guerra, los aliados dividieron
la ciudad en cuatro sectores, uno bajo la administración norteamericana, otro bajo la inglesa, otro bajo la francesa y otro bajo la rusa. En 1948 los tres primeros se unificaron formando Berlín Occidental, territorio integrado a la República Federal Alemana. El sector ruso,
por su parte, se transformó en Berlín Oriental, capital de la República Democrática Alemana.
En 1961, la República Democrática Alemana construyó un muro, el famoso
Muro de Berlín, con el fin de separar los sectores oriental y occidental de la ciudad e impedir la fuga de alemanes orientales
hacia Occidente. El muro quedó sin efecto en el año 1989, cuando la República Democrática Alemana aceptó la libre circulación entre los dos sectores de la ciudad. Un año después Berlín se convertiría en capital de la nueva Alemania unificada.
Berlín
es hoy una gran urbe moderna, con cerca de tres millones y medio de
habitantes (más de cuatro millones si contamos su área
metropolitana). En ella
encontrarás todo lo necesario para
pasar unos días inolvidables: hospedajes populares y hoteles de
lujo, restaurantes de nivel internacional, teatros (como el
Konzerthaus Berlin), museos, espectáculos,
y
la posibilidad de realizar excursiones
y paseos
por la ciudad y sus alrededores. ¡Buen
viaje! Niccolo |