|
En
el extremo septentrional de la Isla Norte de Nueva Zelanda, a unos
cuatrocientos cincuenta kilómetros de Auckland, se encuentra el
Cabo Reinga (o Cape Reinga), accidente geográfico que marca
el límite entre el Mar de Tasmania y el oceano Pacífico.
La
vista que desde el cabo se tiene hacia el norte es realmente
espectacular, especialmente al atardecer. Desde su altura se puede
contemplar el encuentro de las aguas del Mar de Tasmania con las del
océano Pacífico, reunión que no es serena sino más bien
turbulenta (especialmente durante la marea alta) y dificulta la
navegación allí.
El
Cape Reinga tiene para los maoríes (habitantes originarios del
país) un valor especial. Según sus creencias ancestrales, desde
allí parten los espíritus de los muertos hacia Hawaiki, tierra
desde la que, según la tradición, llegaron los primeros maoríes a
Nueva Zelanda.
Cerca
del Cabo Reinga se encuentran las dunas de Te Paki, las más grandes
de Nueva Zelanda. Muchos turistas hacen la experiencia de ascender
hasta la cima de alguna de sus imponentes montañas de arena, tarea
que puede insumir hasta dos horas. Por su parte, los amantes de los
deportes extremos descienden por ellas haciendo sand surfing
(surf por la arena), en pendientes que llegan a superar los ciento
cuarenta metros de largo.
|