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Al
norte de la Acrópolis de Atenas se encuentran las ruinas del Ágora
(la plaza principal), que fuera durante la época clásica el corazón de la
ciudad. En ella se desarrollaba el comercio y se discutían los
asuntos de estado.
La
plaza era atravesada por la Vía de las Panateneas, que unía el
Templo de Eleusis con la Acrópolis. Al este de la misma se
encontraba el mercado. Al oeste, edificios y monumentos.
Al
invadir la ciudad, en el año 480 antes de Cristo, los persas destruyeron los
edificios del Ágora. Luego de expulsarlos, los atenienses se
abocaron a reconstruir la ciudad. De entre las tareas que realizaron con
tal fin en el Ágora, se destacan: la construcción (entre los años
470 y 460 a C.) del pórtico de la Stoa Pécile, al este de
la Vía de las
Panateneas, que adquiriría renombre más tarde como sede de la
escuela estoica; y la del Templo de Hefesto (iniciada en el año 457
a C. y finalizada en el 421 a C.), al oeste de la Vía de las
Panateneas,
probablemente obra de Ictino, arquitecto que diseñara también el
Partenón.
Otros
edificios importantes del Ágora del siglo V antes de Cristo eran: el
Templo de Apolo Patroos (próximo al templo de Hefesto), la Stoa de
Zeus y la sede de la Heliea, el tribunal popular recordado por haber
condenado a muerte a Sócrates.
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